Periodoncia

La periodoncia se ocupa de prevenir y tratar las enfermedades que afectan a las encías y los tejidos que soportan los dientes, fundamentales para asegurar la salud, la funcionalidad y la estética de los mismos. Las patologías periodontales más frecuentes son: gingivitis, periodontitis y recesiones.

Gingivitis: enfermedad bacteriana que produce la inflamación y el sangrado de las encías.

Periodontitis o piorrea: evolución de la gingivitis a un estado crónico que ocasiona bolsas periodontales, abundante sangrado, movilidad dentaria y pérdida de tejido óseo.

Recesiones gingivales: pérdida de tejido que dificulta la higiene bucal provocando sensibilidades o, incluso, caries.

Gingivitis es la enfermedad bacteriana que provoca inflamación y sangrado de las encías, causada por los restos alimenticios que quedan atrapados entre los dientes y por una nula o deficiente higiene bucal. Es muy frecuente que su origen sea causado por el crecimiento de las muelas del juicio. Esta enfermedad se puede desarrollar después de tres días de no realizar la higiene oral (cepillado de dientes y lengua). La mejor prevención de esta enfermedad es una correcta higiene bucal, un cepillado por lo menos dos veces por día y la utilización de hilo dental. Una vez establecida la gingivitis tal vez sea necesario un tratamiento odontológico que corresponde a una eliminación del sarro de la superficie de los dientes

La gingivitis es muy común durante el embarazo. Aproximadamente la mitad de las mujeres embarazadas presentan esta condición, que se conoce como gingivitis del embarazo. Las encías sangran ahora por el aumento del riego sanguíneo en todo el cuerpo, incluida la boca. Además, los altos niveles de la hormona progesterona hacen que las encías reaccionen más de lo normal a la placa bacteriana que se acumula en los dientes.

La periodontitis también conocida como piorrea, es la evolucion a un estado crónico de la gingivitis, provocandose bolsas periodontales, movilidad dentaria, sangrado excesivo y espontáneo, y pérdida del hueso alveolar que sostiene a los dientes, pudiendo producirse su pérdida en un estado avanzado. El tratamiento consiste en el raspado y alisado radicular, esto implica remover la placa y cálculos de las bolsas alrededor de los dientes puliendo y alisando las raíces. Así se eliminan las bacterias y los irritantes que causan la inflamación. Normalmente el tratamiento permite que la encía se adhiera de nuevo al diente o se contraiga lo suficiente para eliminar la bolsa. En la mayoría de los casos la enfermedad periodontal inicial requiere un raspaje, alisado radicular y una buena higiene oral para obtener resultados satisfactorios. Los casos más avanzados pueden requerir tratamiento quirúrgico. Los objetivos principales de estos procedimientos son los de remover cálculos de bolsas profundas alrededor de los dientes, disminuir las bolsas, alisar y pulir las superficies radiculares y darle una forma adecuada a la encía para facilitar la limpieza.

Las recesiones gingivales son un hallazgo clínico muy frecuente que a menudo ocasionan problemas estéticos a los pacientes o no les permiten mantener un buen control de placa en estas zonas, lo cual puede derivar en sensibilidades o incluso en caries.

Para su tratamiento se han diseñado diversas técnicas de cirugía mucogingival, siendo el injerto una de las técnicas que hoy por hoy ofrece mayor porcentaje de éxitos y mayor predictibilidad.

Las recesiones es frecuente que se produzcan por un cepillado agresivo de los dientes y encías.